Origen

El Mutualismo constituye la manera mas transparente de ayuda recíproca entre personas vinculadas por una razón de vida que los hace iguales ante sus necesidades cotidianas. Por ende, su esencia es la solidaridad, seguramente presente en nuestra historia, desde que los primeros hombres (mujeres y varones) pisaron esta tierra.

Vaya como un ejemplo lejano la Roma imperial, en la que grupos de artesanos lograban generar auto-ayuda con su propia gestión, intentando independizarse de los gobiernos y las oscilaciones políticas, promoviendo la protección del individuo ante la enfermedad, la vejez, la muerte, el desempleo, etc.

Los Colegios romanos ya presentaban una estructura similar a la de los actuales Consejos Directivos y las grandes decisiones se tomaban en Asambleas y por mayoría.

Son también objeto de observación y estudio las Hetairias griegas o los Montepíos españoles, asociaciones que brindaban a sus miembros inmediato socorro frente a los problemas personales y/o familiares. Claro que la institucionalización de las mutualidades en nuestro país comenzó recién en la segunda mitad siglo XIX con entidades privadas y oficiales que convivían en el Virreinato.

Inmigrantes españoles, italianos, suizos, franceses, árabes y de los mas diversos lugares del mundo, comenzaron a agruparse en colectividades puramente étnicas que mediante las Sociedades de Socorros Mutuos, asistían las mas diversas necesidades humanas, incluidas las financieras, mediante el otorgamiento de créditos sociales que fomentaban el progreso de los asociados.

Estas sociedades étnicas fueron pioneras del desarrollo en cada pueblo donde surgieron y aún hoy muchas permanecen activas en cada localidad del interior del país, adornando el paisaje de la plaza principal con sus señoriales edificios, testigos de épocas pasadas y de esplendor.

Con los importantes antecedentes reunidos en los Congresos de San Pablo, Brasil en 1911 y de Buenos Aires, Argentina en 1913, el presidente Saenz Peña, envió al Congreso un Proyecto de Ley Orgánica de Mutualidades cuya autoría correspondió al por entonces Ministro de Justicia de la Nación, Dr. Carlos Ibarguren. A ese primer intento de normalización le siguió el presentado por el Diputado Nacional Angel Giménez, que perfeccionaba el de Ibarguren. Por aquellos años ya funcionaban en el país mas de quinientas entidades.

Es en Julio de 1916 cuando se lleva a cabo en Buenos Aires, el Primer Congreso Internacional de Mutualismo y dos años después el Primer Congreso Argentino.

En 1935 fué sancionada la Ley 12.209, la que eximía a las mutualidades del pago de todo tipo de impuestos nacionales como una manera efectiva de fomentar la actividad.

 

En 1936, la Asociación Obrera de Socorros Mutuos de la Capital Federal, propone celebrar el día del Mutualismo argentino e instaurar la bandera del sector, con los colores de la cooperación. Es así que desde entonces se festeja el Día del Mutualismo (lo que fue oficializado el 25/09/45) el primer Sábado de Octubre. La ley 12.291, de 1945, ratifica lo dispuesto por el Decreto Ley Nro.: 24499/45, mediante el cual se crea la Dirección de Mutualidades, dependiente de la Dirección Nacional de Previsión Social de la Secretaría de Trabajo y Previsión, dirigida por el Coronel Juan Domingo Perón.

Es recién en Noviembre de 1971 que por Ley 19331, se crea el Instituto Nacional de acción Mutual (INAM) y en 1973 es sancionada la ley 20.321, llamada Ley Orgánica para las Asociaciones Mutuales y que rige en la actualidad.

Fundamentos

El sistema mutual fue creado para que las personas, ante una emergencia o necesidad de algún bien o servicio, al que no pueda tener acceso en forma individual, lo pueda hacer mediante la ayuda mutua. Precisamente el valor más importante que sostiene al mutualismo es la Solidaridad. Además de asistir a sus componentes ante una emergencia, tiene como propósito contribuir al logro su bienestar material y espiritual. Son entidades sin fines de lucro. Se constituyen libremente por personas inspiradas en la solidaridad. Se financian mediante el aporte de una contribución periódica. Llamada generalmente cuota social, que se abona mensualmente. Con esta cuota, la Mutual brinda los servicios esenciales a quienes los necesiten. De tal manera, cada asociado, debe pensar que su aporte es absolutamente solidario, porque no lo hace esperando algo a cambio. Sino que será recibido en servicios o bienes por otros asociados que lo necesiten. De la misma manera, cuando cualquiera de los asociados que no utilicen ningún servicio de la Mutual, necesiten recurrir a ella para ser atendidos, las contribuciones o cuotas sociales del resto, permitirán que el servicio le sea brindado. Los servicios que brindan pueden ser propios o contratados a terceros a través de convenios.

Principios doctrinales del Mutualismo

  • Adhesión voluntaria. -Organización democrática.
  • Neutralidad institucional: Política, Religiosa, Racial y Gremial.
  • Contribución acorde con los servicios a recibir.
  • Capitalización social de los excedentes.
  • Educación y capacitación social y mutual.
  • Integración para el desarrollo.

Podríamos afirmar que generalmente, se tratan de grupos de afinidad los que forman parte del grupo de asociados. Es decir, un grupo de personas que tienen una característica común, como por ejemplo desempeñarse laboralmente en algún organismo del Estado o empresa privada; tener la misma profesión o cualquier otra característica que posibilite que el grupo actúe, además de compartir los principios del Mutualismo, con alguna condición común a todos que los identifique. A este tipo de Mutuales, suele llamárselas “cerradas”, puesto que para asociarse, generalmente en sus estatutos se establece como condición que trabajen en el mismo organismo o empresa.

Antecedentes en la Argentina

No obstante, también existen las Mutuales que tienen asociados que se desempeñan en diferentes establecimientos, públicos o privados, y también que tienen diferentes profesiones o especialidades. A este tipo de Mutuales se las suele denominar “abiertas”, es decir que no exigen ninguna condición de carácter laboral para asociarse.

Características de los grupos sociales

Podríamos afirmar que generalmente, se tratan de grupos de afinidad los que forman parte del grupo de asociados. Es decir, un grupo de personas que tienen una característica común, como por ejemplo desempeñarse laboralmente en algún organismo del Estado o empresa privada; tener la misma profesión o cualquier otra característica que posibilite que el grupo actúe, además de compartir los principios del Mutualismo, con alguna condición común a todos que los identifique. A este tipo de Mutuales, suele llamárselas “cerradas”, puesto que para asociarse, generalmente en sus estatutos se establece como condición que trabajen en el mismo organismo o empresa.

No obstante, también existen las Mutuales que tienen asociados que se desempeñan en diferentes establecimientos, públicos o privados, y también que tienen diferentes profesiones o especialidades. A este tipo de Mutuales se las suele denominar “abiertas”, es decir que no exigen ninguna condición de carácter laboral para asociarse.

Organizaciones con fines sociales

La denominación más adecuada y que permite una mayor comprensión de los propósitos que animan a este tipo de entidades es la de Organizaciones con Fines Sociales.

Pues la tradicional denominación de entidades sin fines de lucro, provoca una confusión entre quienes no conocen la esencia del sistema. Muchas veces se cree que tienen la obligación de brindar servicios en forma gratuita y que no pueden tener excedentes.Cuando precisamente, una de las características principales que tienen las Mutuales, es que pueden tener excedentes con la condición de no distribuirlos entre sus asociados e invertirlos en nuevos servicios o mejorar los servicios que ya presta.

En la República Argentina, las Mutuales están reguladas por la Ley 20.321 y una gran cantidad de resoluciones emanadas del organismo de contralor, que a través de los últimos años ha sido denominado de maneras diferentes: INAM – Instituto Nacional de Acción Mutual y actualmente INAES (Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social)