
En el salón de Club 9 de Julio de la ciudad de Morteros, al noreste de la provincia de Córdoba, en departamento San Justo el día 25 de noviembre la Mutual y el Club 9 de Julio, concretaron la presentación oficial del documental “Huellas de la Idiosincrasia”, una producción audiovisual que invita a recorrer la historia, la identidad y el legado cultural del Instituto Privado 9 de Julio de Morteros, entidad creada y sostenida por la Mutual y el Club y que a lo largo de su recorrido a sido motivo de notas periodísticas por la calidad de su nivel educativo o porque fue la primera escuela de Córdoba en enseñar el chino mandarín en conjunto con la Universidad nacional de Córdoba y la Fundación Confucio.
El evento presidido por el presidente de la entidad Evelio Porporato, acompañado de su consejo directivo y el equipo que dirige el Instituto Privado 9 de Julio, convoco a autoridades, docentes, estudiantes, miembros de la comunidad educativa, asociados e invitados especiales, colmando el salón, quienes acompañaron este estreno que combino emoción, memoria y sentido de pertenencia.
La obra, fruto de un profundo trabajo de investigación y dedicación, reúne testimonios, imágenes y relatos que dan cuenta del camino transitado por la institución, su crecimiento dentro del histórico club, la Mutual y el aporte de generaciones que dejaron marcada su impronta. Cada fragmento propone una mirada sensible sobre los valores que sostienen la vida escolar y sobre aquellas huellas que construyeron la identidad del Instituto.
El documental busca preservar la memoria institucional y rendir homenaje a quienes fueron parte de su desarrollo. A lo largo de la proyección, se destacan historias de docentes, estudiantes y familias que contribuyeron a fortalecer un proyecto educativo que perdura en el tiempo.
El video reúne testimonios, imágenes y relatos que reflejan el compromiso, la vocación y la continuidad del proyecto educativo del Instituto, destacando la influencia de generaciones de docentes, estudiantes y familias.

“Huellas de la idiosincrasia surge del diálogo cotidiano con otros docentes y de la necesidad de reunir toda la información, todo el testimonio audiovisual que teníamos institucionalmente, de manera ordenada”, describió Carolina Gandino, docente a cargo del proyecto destacando que “la idea fue plasmarlo en un video que primero comenzó con una revista digital y después se convirtió en un video, un documental, una producción creativa, metafórica, pero sumamente emotiva, que lleva toda la historia de nuestra institución”.
“La iniciativa pretende poner en valor el papel de la educación como eje central en la construcción de la identidad colectiva”, destacó la directora del Instituyo Verónica Forneris.
El cuerpo de docente del Instituto se mostró “feliz” por colaborar con el proyecto y además porque “somos también parte de esa historia de Guardería Nuevelín, de los tres niveles del Instituto que este año tiene su primera promo de nivel secundario”.
El Dr. Fernando Baudino uno de los artífices de esta iniciativa y asesor legal nos dio su visión de este acontecimiento “Huellas de la idiosincrasia es evocar aquella frase, atribuida a Albert Einstein, quien decía que es imposible obtener diferentes resultados haciendo siempre lo mismo. Y vaya, vaya que aquí nos empecinamos con el destino. Y vaya que tratamos de contradecir hasta la misma ley de gravedad, porque apostar en educación en estos tiempos modernos, donde el éxito se mide a corto plazo, es créanme, poco menos que una locura. Tener un sueño, generar una ilusión, perseguir un deseo, es como lanzar una botella al mar. No va a depender, para que su mensaje llegue a destino, exclusivamente de la fuerza del lanzador. Necesitará imperiosamente de fuerzas extrañas, como la fuerza de la naturaleza, la fuerza de las mareas, los caprichos de la luna y sus fases, los sueños del poeta, la desventura del pescador. Y en este caso particular, todos los integrantes, sin quererlo, fueron, en aquel sueño, las fuerzas del mar, las caras del poeta, la desventura del pescador, los caprichos de la luna, porque no tengan ningún tipo de duda que este sueño, que alguna vez albergó mi almohada, necesitó definitivamente de la templanza y la voluntad de los dirigentes del club y de la mutual, del coraje y la confianza de cada una de las familias que entregaron al instituto la tan preciada educación de sus hijos. Y finalmente, párrafo aparte, del abnegado trabajo de los docentes y del cuerpo directivo que fueron, sin duda, los que permitieron la concreción de este anhelo.”




